PROCESO DE TRABAJO PARTE 1 [ATRIL]
Para el proceso de construcción del atril, se inició con la etapa de marcado y corte de los listones de pino cepillado. Este primer paso es fundamental para garantizar la precisión en la fabricación de las piezas que conformarán el atril. Se utilizó una metodología sistemática para asegurar que cada listón se cortara de acuerdo con las especificaciones del diseño, lo que es esencial para el ensamblaje y la estabilidad final del producto.
A continuación, se realizó un rebaje en una de las piezas destinada a servir como soporte para los lienzos. Posteriormente, se procedió al ensamblaje de las distintas partes del atril mediante el proceso de encolado y prensado. Una vez aplicada la cola y realizadas las presiones necesarias para asegurar una unión firme, se dejó secar adecuadamente para garantizar la resistencia y estabilidad del conjunto. Este paso es crucial para asegurar que todas las piezas se integren correctamente y que el atril funcione de manera óptima en su uso final.
Una vez completado el proceso de secado, se procedió a realizar perforaciones en las piezas del atril para insertar tarugos, lo cual facilita la unión y refuerza la estructura. Posteriormente, se llevó a cabo el corte de los sobrantes de material para lograr el ajuste final y un acabado preciso. Este procedimiento es esencial para asegurar que el atril tenga un acabado profesional y funcional, cumpliendo con las especificaciones de diseño.
Una vez que el proceso de secado se completó, se aplicó masilla sobre las imperfecciones visibles para mejorar el acabado de la superficie. Posteriormente, se procedió al lijado de la pieza, con el objetivo de suavizar y nivelar la masilla aplicada, así como de eliminar cualquier irregularidad residual. Este paso es crucial para obtener una superficie uniforme y bien terminada, preparando el atril para el siguiente proceso de acabado o pintura.
Luego, se instaló la pieza destinada a servir como soporte para el atril, fijándola mediante una bisagra. Este componente permite ajustar la posición del soporte, ofreciendo flexibilidad y funcionalidad en el uso del atril. La bisagra se montó cuidadosamente para asegurar un movimiento suave y preciso, garantizando que el soporte se pueda ajustar adecuadamente según las necesidades del usuario
Para finalizar, se aplicó una capa de barniz sobre el atril, proporcionando una protección adicional a la madera y un acabado estético de alta calidad. Además, se colocó un hilo de sujeción en el atril para facilitar su manejo y almacenamiento, asegurando que permanezca en una posición estable y no se despliegue fuera de la caja cuando no esté en uso. Este último detalle contribuye a la durabilidad y funcionalidad del atril, facilitando su conservación y transporte.
El resultado final del atril es un producto robusto y estéticamente refinado. La estructura del atril, cuidadosamente ensamblada a partir de listones de pino cepillado, presenta un acabado liso y uniforme gracias al proceso de encolado, secado, masillado y lijado. La pieza destinada a soportar los lienzos está perfectamente integrada y ajustada, con un rebaje preciso para ofrecer un soporte seguro. La bisagra permite un ajuste versátil del soporte, mientras que el hilo de sujeción asegura que el atril no se despliegue completamente cuando no está en uso. El barniz aplicado proporciona una capa protectora que resalta la belleza de la madera y garantiza su durabilidad. En conjunto, estos detalles aseguran que el atril sea funcional, duradero y visualmente atractivo.
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